No existen palabras exactas para describir las emociones que experimentamos con el nacimiento de nuestro hijo.
Decidimos recibirlo por medio de un parto acuático por las ventajas que representa, estuvimos investigando y gracias a las recomendaciones de unos amigos fue como llegamos a Mi Parto en Agua y su equipo de trabajo.
El hecho de que recibiéramos a nuestro bebé en un ambiente cálido, de respeto, amor y sobre todo con la participación de nuestra familia como un equipo, fue el motivo principal.
Asistimos a diversas clases, que de forma integral nos prepararon para tan importante acontecimiento.
No nos queda más que agradecer a Gabriela Zebadúa y a su equipo todas las atenciones, compañía y conocimientos vertidos; sin los cuales esto no hubiera sido posible.
No sólo nació Cristóbal Demián, quien llena de luz y amor nuestras vidas, sino que abre una puerta más, otra oportunidad para ser mejores personas, esposos, hijos y sobre todo padres.
Es un privilegio que ambos padres sean parte activa del nacimiento, somos afortunados por esto.
Ahora toca a nosotros compartir nuestra experiencia, ¡Logremos más partos en agua, seamos libres!